El 2013 un polémico proyecto minero se instalaba en Chile: el famoso Pascua Lama. Quizás uno de los proyectos mineros más importantes que se iba a instalar en la región (Chile y Argentina), pero donde la destrucción natural iba a ser inconmensurable.

¿En qué consistía el proyecto?

El proyecto consistía en la extracción minera de los yacimientos de oro, plata y cobre que están bajo los glaciares chilenos Tori I, Toro II y Esperanza (reserva de Pascua Lama).

La inversión iba a a ser de 1.500 millones de dólares para tener la concesión de explotación por 20 años y las proyecciones estimadas se calculaban en:

  • 17 millones de onzas de oro.
  • 635 millones de onzas de plata.
  • Venta de 720 millones de dólares en venta de cobre.

Solo para que saquen la cuenta, cada onza de oro vale $100 dólares y cada onza de plata $90 dólares.

La justificación

Sabiendo la destrucción masiva de glaciares y de una importante reserva en Chile, la minera canadiense Barrick S.A justificaba la explotación minera bajo los argumentos de empleo e impuestos que este proyecto significaría para Chile.

Según la minera, la explotación privilegiaría la mano de obra local (chilena) y generarían más de 5.500 empleos.

Impacto ambiental

Dado que el proyecto minero se realizaría bajo los tres glaciares más importantes de la zona de Atacama y los que alimentan de agua el Valle del Huasco, el miedo principal estaba en cómo esto afectaría a la ciudadanía de la zona.

La disminución de los glaciares podía significar una escases de agua gigante y ponía en riesgo los poblados aledaños. Fue por esto que cuando se firmó y aprobó el famoso proyecto Pascua Lama, se hizo con la siguiente cláusula:

“La compañía sólo accederá al mineral de manera tal que no se produzca ninguna remoción, reubicación, destrucción ni intervención física de los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza”.

¿Se cumplió? Sigamos revisando.

Conflictos ambientales

A pesar del compromiso y cláusula antes mencionada, no se cumplieron las regulaciones mínimas y solo con la preparación de este proyecto, ya se provocaron graves daños al medio ambiente.

Según un estudio del Ministerio de Obras Públicas, desde el 2005, los volúmenes de los glaciares disminuyeron entre un 60% y 70%.

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Fueron estos estudios y los daños evidentes lo que comenzó con el descontento ciudadano, las protestas, el alzamiento de voz por parte de los Diaguitas (comunidad indígena que habita la zona) y finalmente la clausura del proyecto minero de extracción de oro “más grande del mundo”.

El fin de Pascua Lama

El 2018 tras una serie de polémicas e incumplimientos ambientales, se decretó el cierre total y definitivo del proyecto Pascua Lama.

Algo nunca antes visto en Chile y muy pocas veces en el mundo. No importó la inversión, las ganancias y los intereses económicos. ¡Esta vez triunfó la voz del pueblo!

Seis infracciones graves, 14 infracciones gravísimas y nueve infracciones leves, hicieron que las autoridades se pusieran firmes y decretaran la clausura del proyecto. Además se cursaron multas que superaron los 6.000 millones de dólares.

Las consecuencias para la empresa Barrick

Fue un juicio complejo que partió el 2013 y que duró más de 5 años. Se partió solo con resoluciones y castigos a través de multas, pero las apelaciones y la justicia (más que lógica en este caso) revertió esos fallos hasta decretar el cierre del proyecto.

Tuvimos acceso directo al estudio de abogados que en un principio representaría a Barrick, pero del que después la empresa canadiense desistió. Ellos nos comentan lo siguiente.

“La resolución judicial tiene un costo enorme para Barrick S.A, pero nosotros les recomendamos siempre que ellos tomaran la iniciativa. 

Ellos sabían el daño que estaban causando, pero jamás pensaron que Chile tomaría las riendas y los clausurarían. Sus abogados estaban confiados en que el proyecto seguiría adelante y la única sanción sería económica. No nos escucharon y esto terminó mal para ellos.

Nuestra recomendación desde un principio fue la autocrítica y el cese inmediato de las faenas. Si ellos hubieran argumentado que las condiciones de trabajo impuestas por el estado chileno les hacían imposible cumplir y sacar a flote el proyecto, hubieran incluso podido pedir una indemnización económica.

Se los explicamos con manzanas desde el primer momento. Esto es similar a un autodespido de un trabajador. Imagina una persona que ve que se está faltando a los principios principales en su día a día laboral pero no quiere irse porque perdería una suma importante de dinero.

¿Qué puede hacer ese trabajador? Acudir al autodespido y retirarse con todo el dinero que le debe la empresa. Aquí el caso es similar. Barrick debió haber alegado que las condiciones impuestas le imposibilitaban trabajar en el proyecto y pedir una indemnización por todo lo que llevaban avanzado.”

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Pascua Lama en la actualidad

El proyecto Pascua Lama se tomó la actualidad de Chile por años, hasta el cierre definitivo, pero ¿en qué está ahora?

El proyecto sigue dando que hablar, pero nuevamente con buenas noticias para el país. Por conceptos de impuestos, la empresa Barrick deberá devolver 783 millones al Estado chileno.

¿Por qué deberá devolver este dinero? Porque pidió una devolución de impuestos adelantada que debería ser devuelta luego al SII, cosa que jamás ocurrió por la suspensión del proyecto.

Por ahora la empresa quiere apelar argumentando que el cese ocurrió por medidas ajenas a su voluntad y que el Estado chileno debería hacerse cargo. Lo más probable y viendo las resoluciones en esta misma materia, es que la apelación de la empresa canadiense no llegue a buen puerto.